
Madrid se cuenta andando
Madrid centro no es un decorado. Es un cruce de administraciones, comercios que cierran, plazas que se vacían a las tres y calles que solo tienen sentido si las cruzas a pie.
La ruta de centro de Lagartour va de eso: lo que se ve desde la acera cuando alguien te va nombrando lo que hay detrás. No un checklist de monumentos. Un hilo. El Palacio al fondo, sí; también el portal donde cambió el barrio y la esquina que los mapas venden mal.
Dos horas y media, español o inglés. Punto de encuentro y hora exacta, cuando la ruta esté cerrada. Hasta entonces, esto es el tono: menos megáfono, más calle.
Si vienes de fuera, deja el autobús hop-on para otro día. Si vives aquí, ven a ver la ciudad como si no la conocieras. A veces funciona.